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El mundial de España PDF Imprimir E-Mail
escrito por Salvador Flores Llamas   
lunes, 12 de julio de 2010
España ingresó al exclusivo club de los 8 campeones mundiales de futbol al dar a Europa su décimo galardón, con que supera a América con uno, aunque Brasil es el máximo ganador con 5 trofeos por 4 de Italia.
 
La Furia Española triunfó con buen futbol y disciplina,  sin afán de estrellitis, si bien tiene jugadores destacados que sacaron su calidad a la hora oportuna como Andrés Iniesta, que marcó el gol de la victoria a punto de expirar el segundo tiempo adicional y tras no haber descollado en el partido.
 
Justo premio para el técnico Vicente del Bosque, quien superó intereses extrafutbol y formó en su selección hace 3 años, campeona de Europa, con quienes juzgó mejores, conjuntó juventud y experiencia y dejó de lado al gran estrella Raúl, del Real Madrid, cuya exclusión no evitaron ni la presiones de éste, el club más rico del orbe.
 
Juego de conjunto, mostrar la pelota a los contrarios, prestándosela lo menos posible, paredes, pases por abajo, juego a los extremos y un trou trou constructivo y que marea al oponente, con muchos tiros a gol, no siempre afortunados, mas al fin y al cabo disparos a la meta, y algunos deberían entrar, como ocurrió siempre para que la Furia superar todas las etapas de la justa hasta coronarse.

Todo mundo está acorde en que el árbitro inglés Howard Webb fue un desastre, permitió los golpes arteros de los holandeses, que dejaron atrás el futbol y entraron a ablandar al contrario y ahí perdieron, porque no lo lograron y  los hispanos a veces les volvieron la oración por pasiva para no dejarse intimidar.
 
Webb perdonó a Holanda por lo menos dos pénaltis claros y varias tarjetas rojas --como cuando De Jong le plantó los tacos a Xavi Alonso en el pecho-- y sólo concedió una casi al final del cotejo.
 
Holanda, pues, desistió de hacer su juego constructivo y terminó aniquilado por la Furia, aunque vendió cara la derrota.
 
Pude decirse que no fue un Mundial de gran futbol, como se esperaba; eso no quita que España y Holanda hayan sido campeón y subcampeón dignos, y que Alemania y Uruguay merecieran los siguientes sitios, pues además dieron muy buen partido por el tercer lugar, con lo que justificaron ese match, que para muchos sale sobrando y la FIFA lo realiza por mero interés monetario.
 
Las estrellas futboleras, mediáticas y famosas no brillaron, si acaso con destellos escasos: Cristiano Ronaldo, Kaká, Messi y socios no podían inclinar por sí solos la balanza a favor de sus equipos, ni figuraron entre los grandes goleadores como David Villa (España) Wesley Sneijer (Holanda), Thomas Muller (Alemania) y Diego Forlán (Uruguay) con justicia designado el “Balón de Oro” del Mundial de Sudáfrica, o sea el jugador más destacado.
 
Claro que esta justa lanzó al estrellato mundial a otros: Xavi Hernández,  el Niño Torres, David Villa, Sneijder, Forlán, Andrés Iniesta, Muller, Iker Casillas (capitán de España) Mesut Ozli (Alemania) y Asamoah Gyan (Ghana).

Por cierto, el holandés Sneijder se quedó a un paso de ganar todo este año, pues con el Inter de Milán conquistó los campeonatos de Liga y Copa de Italia y la Champions de Europa.
    
Uruguay, con el técnico Oscar Tabárez merece reconocimiento especial por su cuarto sitio y haber sido el conjunto más destacado de América, gracias a su buen futbol, que ojalá pronto reverdezca sus lauros de doble campeón mundial en 1930 y 1950.
 
Hay una demanda extendida para que la FIFA utilice la tecnología en mejorar el desempeño de los árbitros y evita errores garrafales, como el del gol de Argentina a México en un fuera de lugar monumental, o el invalidado a Alemania ante Inglaterra, pese a que entró a la meta.

Por desgracia, el mandamás de la FIFA, Joseph Blatter se opone al empleo de los avances modernos, a pesar de que otros deportes ya los incorporaron para que haya más justicia en las decisiones arbitrales. Pero la tecnología terminará por imponerse en el deporte más popular del mundo.
 
Imprescindible es también que la FIFA dé prioridad a mejorar el arbitraje, que estuvo muy bajo en este campeonato y cuyo peor exponente fue el inglés Webb en la final, precisamente.
Comentario especial merece el pulpo “Paul”, que alcanzó notoriedad mundial porque predijo 7 triunfos de Alemania. Se creyó que acertaba por vivir en aguas germanas (aunque es originario de Inglaterra) mas para la final predijo la gloria para España.
 
Tocará a la afición mexicana recibir la primera vista del seleccionado hispano como líder mundial, cuando enfrente a nuestra selección el 11 de agosto (a un mes de su coronación) en el Azteca, como parte de los festejos del Bicentenario.
 
Ojalá dirija al TRI un buen técnico, que olvide presiones de directivos e intereses particulares para que alínie a los mejores y no hagamos el ridículo en el estreno de España de su cetro y como justo homenaje a ella, con la que los mexicanos estamos tan ligados y por ello celebramos su hazaña, en inmensa mayoría.
 
Previo a la final, el líder sudafricano Nelson Mandela, vencedor del Aparheid y Premio Nobel de la Paz 1993, recorrió la cancha del estadio Soccer City a bordo de un carrito de golf y a sus 92 años, entre la cerrada ovación de la concurrencia.
 
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