spacer.png, 0 kB
CEM bicentenario
Inicio
Cómo remunerar el servicio público PDF Imprimir E-Mail
escrito por Salvador I. Reding Vidaña   
domingo, 04 de julio de 2010
Un tema reiterativo en discusiones políticas o charlas de café, es la remuneración del servidor público, en especial de la alta burocracia. La queja es que los altos funcionarios, del Presidente de la República para abajo, ganan demasiado dinero, y que tienen demasiadas prerrogativas. Se dice también que “por debajo del agua” reciben dinero negro: bonos y compensaciones secretas.
 
¿Qué hay de todo esto? ¿Cuánto es una remuneración justa para un funcionario público, digamos de Director hasta Presidente de la República? Un diputado o senador ¿ganan demasiado dinero? Y los ministros, magistrados y jueces ¿reciben lo justo, es mucho o es poco? Veamos.
 
Se trata de tres poderes distintos, sujetos a diferentes criterios e independientes entre sí. Por ejemplo, cuando alguien dice que en la Suprema Corte de Justicia ganan demasiado, dicen que “el gobierno” les paga demasiado, culpando de ello al Presidente de la República. Sin embargo, entendemos por “el gobierno” al Poder Ejecutivo, y los Ministros pertenecen al Poder Judicial, totalmente aparte.
 
Podemos repasar primero el caso del Poder Judicial. Comparado con quienes desempeñan cargos semejantes, con responsabilidades también semejantes, los señores Ministros sí parecen servirse “con cuchara grande”. Su sueldo mensual, más otras remuneraciones, se cree supera con mucho lo equitativo, incluyendo sus condiciones de retiro o jubilación. Pero los Ministros administran su propio presupuesto, una vez aprobado por la Cámara de Diputados cada año.
 
Los Magistrados parecen estar en una medianía probablemente aceptable para Benito Juárez. Pero los jueces, tanto a nivel federal como estatal, no parecen recibir una remuneración justa, en entidades y federación. Los comentaristas sobre la remuneración del Poder Judicial tienen diferentes criterios respecto a ministros, magistrados y jueces. El personal “de tropa” de este poder parece, en general, estar sub-remunerado, desde Secretarios de Juzgado hacia abajo.
 
¿Y el Congreso de la Unión (más criticado que los locales) por el ingreso de cada legislador? Hay que distinguir dos renglones presupuestales, por una parte su remuneración personal y por otra parte varias partidas para determinados gastos, como los de promoción, de oficina y de personal, incluyendo asesores, ayudantes y secretariado. Me parece que este caso, como en el anterior, las comparaciones internacionales pueden ser buena referencia, especialmente entre países de nivel semejante de desarrollo (entiéndase de riqueza nacional similar).
 
Pero el centro de atención está sobre los sueldos, prestaciones y otros ingresos de los altos funcionarios públicos, especialmente del Ejecutivo Federal. Se incluye aquí a veces desde subdirectores pero en general de directos de área hasta directores generales y sus adjuntos, subsecretarios, secretarios de Estado y Presidente de la República. ¿Ganan realmente demasiado?
 
Primeramente, conviene recordar que desde que se inició la transparencia en México, las remuneraciones de los servidores públicos están también disponibles (por consulta o en Internet) para quien quiera verlas; hay un tabulador federal. Allí están los sueldos base, compensaciones garantizadas y cada prestación. Los sueldos base son muy modestos pero se complementan con la “compensación garantizada”. Los pagos de aguinaldo son proporcionales al ingreso total mensual. Las pensiones de retiro son proporcionales solamente al sueldo nominal.
 
En algunos casos hay bonos por riesgo o desempeño, pero esta información está también disponible para quien desee verla. Los bonos y compensaciones secretas son cosa del pasado, aunque pudiera haber por aquí o allá algún truco presupuestal en casos muy particulares, pero ello no se ve en los altos niveles de gobierno. Quien afirme que eso no es cierto, tendría que probarlo.
 
Esta transparencia apegada a la verdad presupuestal y su gasto, se puede deducir de las revisiones cuidadosas de Auditoría Gubernamental de la Secretaría de la Función Pública, del trabajo de auditores independientes y en particular de la Auditoría Superior de la Federación, dependiente del Poder Legislativo, que no solapa al Ejecutivo.
 
Con respecto al tema central: ¿ganan demasiado los altos funcionarios? ¿Son injustas sus prestaciones, como el seguro de gastos médicos mayores? Muchos dicen que sí, pero no se especifica cómo se llega técnicamente a esa conclusión; simplemente “es mucho, deben bajarles el sueldo y quitarles prestaciones”, dicen los críticos, y que la nación ahorraría muchos millones de pesos.
 
Parece que lo que los críticos de la remuneración de la alta burocracia desean es tener una estructura de gobierno de gente satisfecha con servir al país a cambio de una modesta (entre más modesta mejor) remuneración. No puede ser así.
 
Quienes dedican su vida al servicio público, además de la satisfacción del trabajo realizado, merecen ser equitativamente remunerados. Habiendo otras opciones en le mercado laboral para ejercer su profesión y aplicar sus conocimiento y experiencia, lo que pague el gobierno debe ser competitivo con las empresas y la academia (y las tentaciones profesionales en el extranjero).
 
Para realmente saber si los diversos cargos federales están sobre-remunerados (con sueldos, prestaciones, bonos y compensaciones), habría que hacer algo ya muy conocido: una buena valuación de puestos, algo tradicional en la empresa privada. Este análisis con técnica administrativa, daría como resultado la respuesta a la pregunta ¿gana demasiado la alta burocracia?
 
El talento en el servicio cuesta, sea en la vida ciudadana o del Estado, y debe ser equitativamente pagado, no más pero no menos. Tener una alta burocracia sub-remunerada daría como resultado lo mismo que pasa entre países: fuga de cerebros y talento en cierta escala. No es que no existan quienes se satisfagan con un servicio público modestamente remunerado, pero la competencia privada se llevaría a muchos buenos ejecutivos. El mercado de trabajo es competitivo.
 
Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesitas tener Javascript activado para poder verla
 
< Anterior   Siguiente >
Desarrollado por GIC
spacer.png, 0 kB